Las tarifas de 25 por ciento para el acero y 10 por ciento para el aluminio entrarían en vigencia el 1 de mayo. La administración, que otorgó exenciones temporales a un puñado de países en marzo, también llegó a acuerdos iniciales con Argentina, Australia y Brasil que permitirles evitar, al menos por ahora, las tarifas.

Los detalles de esos acuerdos serán finalizados en los próximos 30 días, dijo la persona. La decisión de la administración pospone temporalmente un anuncio polémico que podría haber impuesto aranceles rígidos a los aliados estadounidenses cercanos y provocó una rápida represalia a los productos estadounidenses a cambio.

La administración Trump tenía estado buscando concesiones de estos países a cambio de no permitir que las tarifas entren en vigencia, apostando a que la amenaza de los aranceles presionaría a los aliados y socios comerciales para renegociar los términos comerciales a favor de Estados Unidos.

Pero aunque la amenaza de los aranceles había ayudado a finalizar un acuerdo continuo con Corea del Sur, ha habido pocos indicios de que naciones como las de la Unión Europea se retiren a las demandas de la Casa Blanca.

La decisión será un alivio para los principales aliados estadounidenses, como el Unión Europea, que se preparaban para los aranceles. Pero podría alimentar las críticas de que Trump es más ladrido que mordisco y que aumenta la presión sobre la Casa Blanca para obtener concesiones de otras naciones a las que hasta ahora no han estado de acuerdo, como reducir la cantidad de metales importados a Estados Unidos.