Las fuerzas del gobierno nicaragüense lanzaron intensas redadas respaldadas por equipos pesados ​​el domingo en tres ciudades rebeldes, al sur de la capital, dejando a decenas de personas heridas después de otra sangrienta semana de levantamientos.

Los residentes y grupos de derechos humanos dijeron que las tropas usaron palas mecánicas en las primeras horas del día para despejar barricadas en tres pueblos cerca de Masaya, atacando a sus defensores en la última violencia que convulsiona al país centroamericano.

Monimbo, en el sureño departamento de Masaya, ha sido el epicentro de la resistencia contra el gobierno del presidente Daniel Ortega desde que comenzó una ola de protestas lideradas por estudiantes el 18 de abril sobre un plan de reforma de pensiones abortado desde entonces.

La situación es grave, dijo Alvaro Leiva, secretario de la Asociación Nicaragüense de Derechos Humanos (ANPDH). Necesitamos abrir un corredor para evacuar a los heridos.