El gobierno de Sudáfrica ha anunciado que comenzará un proceso de información a las empresas estadounidenses con sede en el país sobre el programa de reforma agraria.

La decisión siguió a la reunión de la semana pasada entre Lindiwe Sisulu, Ministro de Relaciones Internacionales y Cooperación (Dirco) de Sudáfrica, y el Secretario de Estado de los Estados Unidos, Michael Pompeo.

Según Dirco, “el ministro hizo hincapié en que la reforma agraria y el proceso de reforma agraria realizado en el marco de la Constitución y aplicado de manera tal que no afecte la estabilidad económica y la estabilidad alimentaria “.

Las partes “acordaron convocar a una reunión de todas las empresas sudafricanas con sede en EE. UU. Para informarles sobre el proceso de reforma agraria”.

El presidente estadounidense, Donald Trump, le había pedido al secretario Pompeo que “estudie detenidamente las expropiaciones y las tierras de Sudáfrica”. también alegó que el gobierno sudafricano estaba “apoderándose de tierras de los granjeros blancos”.

La semana pasada, el presidente sudafricano Cyril Ramaphosa advirtió a la Asamblea General de las Naciones Unidas que su gobierno planea implementar reformas controvertidas para corregir los patrones raciales de tenencia de la tierra.

El Congreso Nacional (ANC) ha propuesto una enmienda constitucional que otorgaría al gobierno el derecho legal de apoderarse y redistribuir las tierras de cultivo sin ninguna compensación para los propietarios.

El proyecto de reforma provocó un acalorado debate internacional junto con múltiples informes de los medios de presunta violencia contra los agricultores blancos sudafricanos, incluidos los asesinatos.

También ha despertado inquietudes entre los inversores internacionales, mientras que el ANC trató de asegurar que la medida será legal y no amenazará la estabilidad.