Un trabajador petrolero colombiano fue secuestrado por el último grupo rebelde del país, el ELN, después de que las conversaciones de paz con el gobierno se rompieron y una tregua expiró. La policía dijo que el hombre fue secuestrado en una oficina en Saravena cerca de la frontera con Venezuela.

El incidente ocurrió cuando el jefe de la ONU, Antonio Guterres, llegó al país. Las conversaciones de paz con el ELN se suspendieron la semana pasada debido a otros ataques. El secretario general de la Unión, Antonio Guterres, tenía previsto reunirse con el presidente Juan Manuel Santos y miembros de la misión de la ONU en Colombia.

Las conversaciones con el ELN se habían reanudado en el vecino Ecuador, pero no hubo acuerdo para extender el alto el fuego y el gobierno se retiró debido a un ataque del ELN a un oleoducto y una base naval. Los expertos dicen que es poco probable que la contribución internacional de la ONU sea suficiente para impulsar el retorno a la mesa de negociaciones o cualquier cambio de posición.

Un acuerdo con el ELN pondría fin al conflicto en Colombia después del acuerdo alcanzado en noviembre de 2016 con las Fuerzas Armadas Revolucionarias, mucho más grandes de Colombia (Farc).

Bajo ese acuerdo negociado por el presidente Santos, las Farc desarmaron y desmovilizaron a sus combatientes y se transformaron en un partido político.

Santos recibió el Premio Nobel de la Paz en 2016 por sus esfuerzos para alcanzar la paz con las Farc. Ha hablado de su esperanza de lograr un acuerdo de paz con el ELN antes de que abandone el cargo a finales de este año, pero los negociadores del gobierno advirtieron que la difusa estructura de mando del ELN dificulta la negociación con las FARC.