Las fuerzas armadas de Gran Bretaña están mal equipadas para manejar la creciente amenaza de ataques cibernéticos de Rusia y una nueva era de guerra electrónica debido a la escasez de expertos en inteligencia, según sugiere un nuevo informe.

La Oficina Nacional de Auditoría reveló que los militares enfrentan un déficit del 26 por ciento en los analistas de inteligencia, lo que equivale a 700 expertos, y existen preocupaciones crecientes de que no podrá cerrar la brecha porque compite con el sector privado.

Se produce en medio de informes de preocupaciones sobre que Rusia ha utilizado con éxito la tecnología de interferencia para desactivar los aviones no tripulados estadounidenses en Siria, lo que hace que los operadores pierdan el control de ellos. Existe la preocupación de que la tecnología se pueda utilizar para derribarlos.