Según los informes, dos de los ex guardaespaldas de Johnny Depp llevaron al actor ante los tribunales, acusándolo de no pagar sus salarios y alegando que “se vieron obligados a proteger a Depp”.

Eugene Arreola, un ex detective del departamento de policía de Los Ángeles, y Miguel Sánchez afirman que trabajaron para Depp durante varios años para una firma llamada Premier Group International.

En 2016 fueron contratados como miembros del equipo de seguridad personal de Depp, y alegan en documentos judiciales que a partir de esa fecha fueron utilizados como chóferes y niñeras para su familia, y estuvieron expuestos a “sustancias ilegales” al proteger al actor.

La esposa de Depp, Amber Heard, solicitó el divorcio en mayo de 2016 después de 15 meses de matrimonio, alegando que Depp se sumió en un episodio de delirios paranoicos, consumo excesivo de alcohol y drogas después de casarse.

Depp negó estas afirmaciones, aunque se informó que su depresión estaba relacionada con la muerte de su madre, que murió en mayo de 2016.