El fotógrafo venezolano Ronaldo Schemidt recibió el jueves la World Press Photo of the Year en Amsterdam, uno de los más prestigiosos en fotoperiodismo, para una fotografía tomada en mayo de 2017 durante las protestas en Venezuela mientras trabajaba para la Agence France-Presse (AFP). En la fotografía aparece un manifestante en llamas, frente a un graffiti en el que aparece un arma disparando a la palabra “paz”.

“Estaba sobre mi espalda cuando ocurrió la explosión”. Sentí el calor e instintivamente tomé mi cámara, me di la vuelta y comencé a disparar contra el fuego que me rodeaba, sin saber todavía que había un hombre en llamas “, describe Ronaldo en el momento en que filmó la mejor fotografía del año.

La víctima era José Víctor Salazar, de 28 años, que parece estar rodeado de llamas cuando fue alcanzado por un trapo de gasolina de una motocicleta de la Guardia Nacional Bolivariana, que fue capturada y quemada por algunos manifestantes con un cóctel molotov.

La fotografía de Schemidt, que ganó la categoría de solteros, compitió con otros cinco nominados, que grabaron el atentado de Westminster en Londres; el drama de los refugiados Rohingya en Myanmar; una víctima del grupo terrorista Boko Haram en Nigeria; y dos fotos más de la liberación de Mosul del Estado Islámico.

Un compatriota y amigo de Ronaldo, Juan Barreto, compitió por igual en otra categoría con una fotografía tomada en el mismo lugar y en el mismo momento. Barreto ganó el tercer premio en la categoría ‘Historias actuales’.

El fotoperiodista de AFP reside en México. Pero regresa de vez en cuando a su país natal para documentar noticias relevantes.

Cuando fue nominado, la AFP le preguntó sobre la situación en su país, Schemidt respondió: “No hay medicamentos, la situación económica, política y social es terrible, la inseguridad es incontrolable”. “Tengo a mi familia allí y están viviendo eso en su propia carne. Mis padres, que son mayores, necesitan ciertos medicamentos que no existen en este momento en el país o no se pueden pagar. Ellos sufren las consecuencias de la escasez de alimentos, comen técnicamente lo que encuentran, no lo que quieren. Eso me afecta porque no es solo cualquiera, es mi familia”.

Venezuela vive una crisis social, política y humanitaria sin precedentes en su historia moderna. Millones de venezolanos han huido del país por falta de medicamentos, seguridad y garantías sociales básicas. 157 personas murieron durante las protestas contra el gobierno de Nicolás Maduro durante 2017.