Un prisionero en el norte de España se despertó en un depósito de cadáveres después de ser certificado por tres médicos, informó la prensa española. Gonzalo Montoya Jiménez, un recluso en una cárcel de la región de Asturias, recuperó el conocimiento pocas horas antes de la autopsia. La familia dice que su cuerpo fue marcado como preparación para el examen post-mortem. Ahora está bajo observación en cuidados intensivos en un hospital de Oviedo.

Se sospecha que es un caso de catalepsia, informaron fuentes hospitalarias al canal de noticias español Telecinco. La catalepsia es una afección en la que los signos vitales de una persona se ralentizan hasta el punto de ser casi imperceptible. Sin embargo, esto aún no se ha confirmado.

Su “muerte” había sido certificado por tres médicos con experiencia en la prisión, quienes ordenaron que su cuerpo fuera enviado al depósito de cadáveres para un examen más detenido. El cuerpo fue llevado al Instituto de Medicina Legal en Oviedo, la capital regional.