En una operación conjunta franco-española, la policía detuvo a siete personas y confiscó más de 1.700 kilos de hachís, además de armas, equipo policial no especificado y un sofisticado sistema de duplicación de matrículas, dijo en un comunicado.

Para robar drogas, fingieron ser miembros de las fuerzas de seguridad del estado con la ayuda de identificaciones falsas, armas con mucha munición y equipo policial, agregó.

La banda distribuiría el hachís en España y Francia, las bandas de narcotraficantes se vuelven cada vez más audaces en el sur de España, descargan el hachís en las playas a plena luz del día y chocan con la policía, alarmando a las autoridades. El gobierno español ha respondido enviando policías adicionales al área.