El presidente argentino, Mauricio Macri, admitió el miércoles durante una entrevista radial en la pequeña ciudad de Trenque Lauquen, en la provincia de Buenos Aires, que su administración cobraba los impuestos más altos del mundo y que “tenemos que reducirlos”.

Por eso, Macri culpó a la administración de los Kirchner, que en sus palabras “forzó” El gobierno de Cambiemos para subir los impuestos. El presidente también respaldó el reciente acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

“Para aquellos que no lo entienden, les digo que heredamos un gobierno con un gran agujero, tenemos los impuestos más altos del mundo, tenemos que bajar los impuestos”, dijo Macri.

También justificó los aumentos sucesivos en las tasas de electricidad (más del 100 por ciento en doce meses) y gas (más del 30 por ciento solo en octubre).

A principios de octubre, la administración de Macri tuvo que regresar a sus pasos con respecto a una resolución ministerial mediante la cual a los proveedores de gas de cocina se les permitía cobrar extra para compensar la devaluación del peso. Ese movimiento y muchos otros en la misma dirección están abollando la imagen de Macri para buscar la reelección.

En su entrevista de radio, Macri, una vez más, llamó la atención sobre tratos dudosos del gobierno anterior al subrayar que “tenemos que erradicar la corrupción, que es la principal causa de la pobreza”.

Macri celebró una reunión de gabinete en Trenque Lauquen, donde se le unió la gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal (de su propio partido PRO), en lo que se percibió como un intento de retratar una imagen de cohesión dentro de su coalición Cambiemos, que está perdiendo terreno entre votantes por tratar de complacer a personas de otros puntos de vista políticos a costa de los ciudadanos más conservadores que lo llevaron a la Casa Rosada en 2015.