Es probable que Colombia enfrente el fenómeno del clima El Niño este año, ya que las autoridades buscan mitigar las consecuencias más extremas que podrían sentirse en todo el país.

El Niño había ocurrido anteriormente en todo el mundo en 2015/2016 y el clima más cálido que llega con el fenómeno es probable que conlleve el riesgo de sequías e incendios forestales en Colombia. Cuando El Niño golpeó por última vez, se perdieron alrededor de 188.650 hectáreas según la agencia gubernamental The Institute of Hydrology, Meteorology and Environmental Studies (IDEAM).

Los niveles de lluvia drásticamente bajos también dieron como resultado que el río Magdalena alcanzara sus niveles más bajos y el país sufrió posteriormente una pérdida financiera de alrededor de 1,6 billones de pesos. Magdalena, Boyacá, Santander, La Guajira, Cundinamarca y Tolima fueron los más afectados en el momento.

El ministro de Medio Ambiente, Ricardo Lozano Picón, dijo en una reunión municipal en agosto que, si bien El Niño provocará una grave escasez de lluvias, la preparación temprana puede mitigar los efectos.

“Los modelos muestran que para fines de este año y para enero, febrero y marzo del próximo, habrá una reducción de las precipitaciones, lo que hace necesaria una política preventiva y no de contingencia. Es muy importante aprovechar las lluvias de octubre y noviembre, ya que estarán por debajo del promedio en un 60 por ciento. “Un ejemplo de ello, señaló el Ministro, sería tomar precauciones con el acueducto en Girardot, una fuente que contribuye a la 50 comunidades.

Esta reducción de las precipitaciones coincidirá con el tiempo conocido por ser el más seco del año y existe la preocupación de que las sequías puedan afectar gravemente a las comunidades vulnerables.

Cundinamarca no sufre por causas naturales sino por la continua intervención humana según Lozano Picón “Cundinamarca es uno de los departamentos que registra más deforestación, erosión y desertificación”. Las sequías afectarán las provisiones de agua y, dada la cantidad de energía que corren los ríos, también afectarán el uso de energía.

Colombia es más vulnerable a eventos climáticos que pueden ser más leves, particularmente para las comunidades en todo el país que ya han enfrentado dificultades este año. De estas, las inundaciones severas en los departamentos del este de Vichada y Arauca, así como las regiones sensibles a los deslizamientos de tierra, serán áreas que enfrentarán desafíos si el gobierno no puede crear una respuesta efectiva ante desastres.
¿Qué es El Niño?
El Niño es causado por el aumento de la temperatura de la superficie del mar en el Océano Pacífico y está acompañado por una fase llamada La Niña, que es una fase de enfriamiento correspondiente. Los efectos anormales causados ​​por las diversas fases, denominados ENOS (El Niño / Southern Oscillation), pueden extenderse a 15 meses como lo hizo en 2015/2016.

Aunque resulta en eventos extremos, El Niño no es en sí mismo un fenómeno creado por el hombre como el cambio climático, aunque existe una evidencia creciente que sugiere que el cambio climático (y el aumento de los niveles de CO2) puede aumentar el impacto de El Niño.

Al predecir que existe una probabilidad del 70% de que los eventos de El Niño comiencen a partir de este mes en adelante, la Organización Meteorológica Mundial (OMM), sin embargo, intentó atemperar cualquier alarma al afirmar que los datos no sugieren que un evento extremo fuera probable. “Si El Niño emerge, su fuerza es actualmente incierta, pero un evento fuerte parece poco probable”, concluyó la OMM.

Colombia no estará sola al sentir los efectos de El Niño. También se esperan precipitaciones por debajo del promedio en América Central y el Caribe, partes del sur de Asia, este de Asia y el Pacífico. Mientras tanto, otros países enfrentarán la inundación con una precipitación superior a la media esperada en otras partes de América Latina como Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay.