“El comandante de las Fuerzas Militares, general Alberto José Mejía, dijo recientemente que hay información sobre un posible plan para refundar las FARC y que quienes están detrás de esto serían ex líderes de la extinta guerrilla”. anunció Radio Caracol.

Las fuerzas supuestamente extintas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) se consideran una entidad criminal con planes estratégicos.

Añadió que sus tropas estaban preparadas para neutralizar esta posible amenaza. “Para eso también estamos trabajando, para cumplir con las dinámicas que se requieren”.

Los guerrilleros de las FARC volvieron en julio. “No hay un plan para refundar las FARC, hay un plan para fortalecer el tráfico de drogas, para articularlo con el crimen organizado transnacional, para dominar toda la cadena de tráfico de drogas en ciertas regiones del país”. según dijo en una entrevista de radio.

Se dice que el grupo rebelde más poderoso de América del Sur, que durante medio siglo no ha logrado tomar el poder en Colombia, fue desarmado y transformado en un partido político como parte del acuerdo de paz firmado a fines de 2016.

La mayoría de los guerrilleros, unos 7.000 combatientes, depusieron las armas aunque varios cientos de rebeldes se retiraron de las negociaciones de paz.

Según la inteligencia militar, los disidentes han estado operando sin un comando unificado y tienen una fuerza de 1,200 combatientes distribuidos en territorios clave para el narcotráfico o la minería ilegal, aunque los informes de la prensa estiman que los rebeldes son alrededor de 4,000, según cifras de centros de análisis y agencias de inteligencia extranjeras.

Esos informes fueron minimizados en julio por el gobierno, que apenas admitió que había un “grupo residual con menos armas y menos capacidades”. pero es probable que esa evaluación cambie a la luz de la nueva información disponible.

El ex grupo guerrillero, que decidió mantener el acrónimo de FARC en su vida política, denunció la muerte de unos 70 excombatientes y familiares desde la firma del acuerdo de paz, así como algunas violaciones supuestamente graves de los compromisos de paz contraídos con la Gobierno saliente de juan manuel santos.