De acuerdo con el último informe del Fondo Monetario Internacional, Argentina tendrá la quinta tasa de inflación más alta del mundo. En cuarto lugar está Irán (47.8), tercero es Sudán (64.3), segundo es Sudán del Sur (99.4) y con la inflación más alta de todos ellos es Venezuela (2.500.000). Sin embargo, Venezuela es un tanto atípico en este ranking ya que su tasa de inflación es mucho más alta que las otras.

Este dato muestra un fuerte aumento desde abril, cuando el FMI predijo que Argentina tendría una tasa de inflación de solo el 19,2 por ciento.

El principal culpable es la devaluación del peso argentino. En este tiempo, el valor en dólares estadounidenses se redujo en un 50 por ciento. Esto disparó los tipos de cambio que, a su vez, se duplicaron de 20 pesos por dólar a más de 40 pesos por dólar en su punto máximo. Por lo tanto, este patrón de duplicación también se extendió indirectamente a la tasa de inflación, de 19.2 a 41.5.

Además, este número generado por el FMI difiere del de los economistas del gobierno argentino y de terceros. La organización de estadísticas gubernamentales, INDEC, registró una tasa de inflación anual del 42 por ciento, y los analistas privados registraron un promedio de 44.8 por ciento según una encuesta realizada por el Banco Central de Argentina en octubre.