De Vido, que se encuentra actualmente en detención preventiva y enfrenta una letanía de acusaciones de corrupción, fue acusado junto con otros funcionarios de Cristina Fernández de Kirchner, como el ex secretario de Energía Daniel Cameron y ex subsecretarios de Energía Eléctrica y Combustibles, Bautista Marcheschi y Cristián. Alberto Folgar. De Vido fue ministro de planificación durante las administraciones de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner.

Los acusados ​​fueron acusados ​​de negociaciones incompatibles con el servicio público y enfrentan una pena de prisión de seis años si son declarados culpables, así como una prohibición de por vida de trabajar en cargos públicos.

Rafecas encontró que había pruebas suficientes que mostraban que los demandados participaron en un esquema en el que De Vido “creó el marco normativo para que la Secretaría de Energía, en negociación con Odebrecht, prosiguiera con una ‘licitación privada’ que en lugar de llevarse a cabo por los licenciatarios privados TGN y TGS como se había hecho anteriormente, fue llevado a cabo por la empresa mixta Cammesa, que finalmente fue adjudicada a la empresa, en un proceso sospechoso, a Odebrecht “.

El negocio en cuestión fue una expansión de los ductos de gas natural en el período 2006-2008, que se presupuestó inicialmente en US $ 2.300 millones y fue llevado a cabo exclusivamente por Odebrecht. La compañía que está en el corazón del escándalo de Lava Jato en Brasil admitió haber pagado sobornos en Latinoamérica para obtener contratos de obras públicas.

El juez consideró que el llamado a licitación fue respondido por las empresas Odebrecht, Camargo Correa y Roggio, pero que los plazos y las demandas “solo podían ser cumplidas por Odebrecht, quien así recibió el trabajo”. Rafecas describió la competencia como “meramente formal” en Para dar la apariencia de ser una oferta legítima. Los cambios en las reglas del proceso de licitación también se señalaron como evidencia de corrupción. Tal fue el alcance de los trabajos propuestos que De Vido como ministro no pudo haber estado en la oscuridad sobre las presuntas irregularidades, argumentó Rafecas.

Rafecas descubrió que “todo el proceso de licitación fue dirigido desde el principio hasta la adjudicación del contrato a Odebrecht”. En el mismo fallo, Rafecas retiró los cargos contra dos ejecutivos de Cammesa, a los que consideró no penalmente responsables por la presunta maniobra.

La investigación de presuntos sobornos y el pago de los ductos está siendo dirigida por el juez federal Marcelo Martínez de Giorgi.