Seis países sudamericanos, entre ellos Argentina, decidieron suspender su membresía en la UNASUR, una organización intergubernamental creada en 2008, que pretendía convertirse, en el futuro, en una unión supranacional similar a la Unión Europea.

Los otros países que suspendieron su membresía son Brasil, Chile, Colombia, Perú y Paraguay; los que quedan son Bolivia, Ecuador, Uruguay, Guyana, Suriname y Venezuela.

La decisión representa un golpe decisivo para la organización, ya que significa que los estados salientes dejarán de financiarla. En una carta enviada al canciller boliviano, Fernando Huanacuni, en representación de la presidencia pro témpore de Bolivia (va rotando todos los años entre los países miembros), la razón viene principalmente como resultado de la “necesidad urgente” de resolver el hecho de que la organización no tiene un secretario general.

“Dadas las circunstancias actuales, los países firmantes han decidido no participar en las diferentes instancias de Unasur a partir de esta fecha, hasta que no veamos, en el transcurso de las próximas semanas, resultados concretos que garanticen el funcionamiento adecuado de la organización, ” dice la carta.

Según el diario La Nación, Argentina intentó nombrar a un secretario general durante su presidencia el año pasado – nominó al embajador argentino en Chile, José Octavio Bordón – pero fracasó por falta de consenso, ya que Bolivia y Venezuela rechazaron la nominación.

En otro pasaje de la carta, los países lamentaron que “a pesar de sus esfuerzos”, la organización, bajo la presidencia de Argentina “no pudo avanzar en su propuesta de articulación y coordinación con otros foros regionales para evitar la duplicación de agendas y enfocar los esfuerzos de Unasur en el logro de la infraestructura de sus objetivos iniciales y la integración física y energética, entre otros “.” No se dan las condiciones para tomar decisiones en Unasur “, agrega el comunicado.

Sin embargo, el canciller boliviano dijo que no tenía información oficial sobre la supuesta partida de los países, pero anticipó que tenía la intención de convocar al resto de sus contrapartes en la organización a una reunión de emergencia en mayo. Según Reuters, Huanacuni dijo que los seis países “solo estaban presionando para un rápido cambio en la presidencia y enfatizaron que no estaban abandonando a Unasur”.

El venezolano Nicolás Maduro, en su extremo, dijo que Unasur “debe ser defendido” y se burló de los “líderes de derecha” llamándolos a “tener un poco de conciencia sudamericana”. Maduro entonces advirtió que si “un miembro de la derecha” el ala intenta apuñalar a la Unasur para desangrarla, los movimientos sociales y revolucionarios de Sudamérica “defenderán a la organización”.

Además, felicitó a su homólogo boliviano Evo Morales y dijo que logrará que la Unasur progrese.

La Unasur fue creada en 2008 por el fallecido presidente venezolano Hugo Chávez, y tenía como objetivo que una organización -influenciada por gobiernos que se identificaban como izquierdistas- contrarrestara la influencia de Estados Unidos en la región, lo cual argumentaron a través de la Organización de Estados Americanos (OEA).

El advenimiento de gobiernos con ideología diferente en países como Argentina, Brasil y Chile, críticos de sus predecesores y del régimen de Maduro en Venezuela, profundizó la división política que reinaba en la geopolítica de la región y llevó a la situación actual que atraviesa la organización.