La Organización de Estados Americanos (OEA) aprobó el martes una resolución contra Venezuela, lo que provocó fuertes reacciones de las autoridades venezolanas.

La resolución, que alega fraude en las elecciones presidenciales venezolanas del 20 de mayo y pide medidas políticas y económicas “para ayudar al restablecimiento del orden democrático” a la nación caribeña, fue aprobada por el voto de 19 países, con cuatro en contra y 11 abstenciones.

El canciller venezolano, Jorge Arreaza, habló en contra de la medida, que advirtió que justificaría la profundización de la injerencia extranjera en su país, incluidas nuevas sanciones.
“Nos preocupa que los venezolanos nos organicemos democráticamente para resolver nuestros problemas (…) Levantemos las sanciones contra Venezuela y podamos avanzar con nuestros propios recursos”.

Arreaza también señaló que quienes apoyaban la resolución estaban preparando el camino para una intervención militar. “Deja que eso esté en tu conciencia”, agregó.

La resolución más firme que la OEA ha formulado hasta ahora contra Venezuela, la decisión del martes podría desencadenar un proceso que lleve a la expulsión de Venezuela de la organización hemisférica bajo la Carta Democrática Interamericana.

La sesión fue precedida por llamadas del Secretario de Estado de los EE. UU., Mike Pompeo, para suspender a Venezuela del organismo y aplicar “presión adicional” al país caribeño, que incluye “sanciones y mayor aislamiento diplomático”.

Sin embargo, los 19 países signatarios de la resolución no alcanzan los 24 votos necesarios para obtener una expulsión, que debería tener lugar en una próxima asamblea extraordinaria de la OEA. Además, a Venezuela le quedan solo 11 meses antes de que se retire de la organización por propia iniciativa como resultado de una decisión tomada el año pasado.

Debido a que la salida del país del cuerpo ya está en proceso, el presidente venezolano, Nicolás Maduro, tomó a la ligera la amenaza de expulsión. “Cuando Venezuela deje la OEA, vamos a tener una gran fiesta nacional”, dijo el lunes.

Mientras que el vicepresidente estadounidense Mike Pence celebró la decisión como una “victoria para la libertad”, otros líderes continentales, como el presidente boliviano Evo Morales, se pronunciaron en contra.

“Condenamos las ambiciones golpistas de Estados Unidos, que intenta forzar una intervención sobre los conciudadanos de Venezuela”, dijo el líder boliviano a través de su cuenta oficial de Twitter.

En la historia de la OEA, los únicos países que han sido expulsados ​​son Honduras (brevemente en 2009) y Cuba, cuyo gobierno socialista vive más de 50 años después de que se tomó la medida y ha declinado las ofertas para regresar a la organización, lo que ha rechazado repetidamente como el “Ministerio de Colonias” de Washington.