El núcleo de la Tierra es definitivamente sólido, según una nueva investigación realizada por un equipo de científicos en Australia.

El equipo de investigación logró detectar ondas de corte, o ondas J, dentro del núcleo de la Tierra , las ondas cortantes solo pueden viajar a través de material sólido.

“Descubrimos que el núcleo interno es sólido, pero también encontramos que es más suave de lo que se pensaba anteriormente”, declaró Hrvoje Tkalčić, profesor asistente de ciencias de la tierra en la Universidad Nacional de Australia, en un comunicado de prensa.

El descubrimiento, publicado el viernes en la revista Science, podría ayudar a los científicos a comprender mejor los inicios de la Tierra.

Resulta que, si nuestros resultados son correctos, el núcleo interno comparte algunas propiedades elásticas similares con el oro y el platino, dijo Tkalčić. El núcleo interno es como una cápsula del tiempo, si lo entendemos, entenderemos cómo se formó el planeta y cómo evoluciona.

Los científicos primero plantearon la hipótesis de que el núcleo de la Tierra era sólido en los años treinta. Desde entonces, los sismólogos han estado tratando de medir las ondas J que pasan por el centro de la Tierra. Desafortunadamente, las olas son pequeñas. La medición directa es imposible.

Los investigadores de ANU finalmente desarrollaron una solución exitosa. Llamaron a la técnica el método de campo de onda de correlación. El método se basa en una comparación de señales sísmicas medidas por dos receptores separados después de un terremoto.

“Estamos desechando las primeras tres horas del sismograma y lo que estamos viendo es entre tres y 10 horas después de que ocurra un gran terremoto”, dijo Tkalčic.

Los científicos organizaron una vasta red de pares de sismómetros, uniendo cada par con un terremoto. La red permitió a los científicos colocar docenas de correlaciones. Los investigadores realizaron una correlación cruzada de los resultados, identificando similitudes entre las similitudes.

“A partir de esas similitudes, construimos un correlograma global, una especie de huella digital de la tierra”, dijo Tkalčic.

El correlograma reveló la presencia de ondas J en lo profundo de la Tierra, y los científicos creen que hay más revelaciones en camino.

“Por ejemplo, aún no sabemos cuál es la temperatura exacta del núcleo interno, la edad del núcleo interno o la rapidez con que se solidifica, pero con estos nuevos avances en sismología global, estamos llegando poco a poco”, concluyó Tkalčic.

La comprensión del núcleo interno de la Tierra tiene consecuencias directas para la generación y el mantenimiento del campo geomagnético, y sin ese campo geomagnético no habría vida en la superficie de la Tierra.