Uber podría comenzar a vender sus sistemas de conducción autónomos a compañías externas, incluidos los principales fabricantes de automóviles, según un nuevo informe del Nikkei de Japón. El informe afirma que Uber ha tenido conversaciones con Toyota sobre el suministro de tecnología automotriz al fabricante de autos, y que los dos están actualmente en negociaciones sobre cómo funcionaría esto, con la idea de poner la tecnología autónoma desarrollada por Uber en una minivan hecha en Toyota.

El acuerdo se produce cuando un vicepresidente de Toyota y el director general de Toyota Research Institute, Gill Pratt, se reunieron con el director general de Uber, Dara Khosrowshahi, en el centro R&D de Pittsburgh Advanced Technologies Group de Uber. Uber también se ha asociado con Volvo para desarrollar conjuntamente la tecnología de conducción autónoma, y ​​utiliza el XC90 SUV como plataforma de prueba para sus propios vehículos autónomos actuales.

Para Uber, asociarse con más fabricantes de automóviles podría significar un desarrollo más rápido de sus propios sistemas de audio y video, y una manera de preparar el mercado para una red de vehículos autónomos que provienen de flotas de consumidores y fabricantes de autos. Rival Lyft está haciendo sus propios sistemas autónomos con Magna, uno de los principales proveedores de automóviles del mundo, y los frutos de esa colaboración podrían ponerlo en forma para ver sus productos introducidos en muchos vehículos automotrices.

Mientras tanto, Toyota acaba de presentar una nueva compañía que surge de su Toyota Research Group – TRI-AD o Toyota Research Group – Advanced Development, que se enfocará específicamente en llevar el trabajo del TRI sobre conducción autónoma al mercado. Este movimiento reciente podría ser un indicador de que el trabajo del TRI en la conducción autónoma no se está traduciendo a algo listo para productos comerciales lo suficientemente rápido, por lo que trabajar en equipo con Uber podría ser un medio para tratar de ayudar a acelerar esos esfuerzos.