La Guardia Nacional de Texas ha comenzado a desplegar tropas para ayudar a asegurar la frontera sur del estado con México ya que el presidente Donald Trump no ha podido lograr que el Congreso de los EE. UU. O México financien completamente el muro propuesto a lo largo de la frontera.

Un portavoz de la Guardia dijo que se enviarían 250 personas para patrullar el área en las próximas 72 horas.

El despliegue, anunciado el viernes por funcionarios de Texas, se produce después de que Trump le ordenara al secretario de Defensa James Mattis que solicite el uso de personal de la Guardia Nacional para ayudar al Departamento de Seguridad Nacional a asegurar la frontera en cuatro estados del sudoeste de EE. UU., Incluido Texas.

Mattis autorizó el viernes el financiamiento de hasta 4.000 efectivos de la Guardia Nacional para la operación hasta el 30 de septiembre, según un memorando del Departamento de Defensa.

Las tropas estarán bajo el ‘comando y control’ de sus respectivos gobernadores, dijo.

Arizona también planea desplegar 150 tropas allí la próxima semana.
Se ha pedido a los estados de Nuevo México y California que tomen medidas similares a Texas y Arizona.
Hasta el momento, Trump no ha logrado convencer ni al gobierno mexicano ni al Congreso de Estados Unidos para que financien completamente un muro que quiere construir a lo largo de la frontera. El presidente de México, Enrique Peña Nieto, el jueves reprendió duramente a Trump por el plan.

El viernes, el presidente de EE. UU. También describió los planes para poner fin a una práctica llamada “captura y liberación” como parte de sus políticas antiinmigración más estrictas.

Trump quiere que los inmigrantes ilegales permanezcan detenidos mientras esperan saber si serán deportados, en lugar de ser liberados.

Le ha pedido al Departamento de Defensa una lista detallada de instalaciones militares y de otro tipo que podrían realizar esa función.

Trump ha llamado el envío de tropas a la frontera con México un “gran paso”, pero sus predecesores también enviaron allí a la Guardia Nacional.

El presidente Barack Obama envió unos 1.200 soldados para proteger el límite, mientras que el presidente George W. Bush desplegó alrededor de 6.000 soldados para ayudar a la Patrulla Fronteriza en lo que se llamó la Operación Jump Start.

Cerca de 100 miembros del Departamento Militar de Texas actualmente están asignados a lo largo de la frontera en un rol de ‘observar e informar’.