Miles de ciudadanos nicaragüenses han participado en nuevas protestas contra el gobierno en la capital, Managua, y en otras ciudades. Los manifestantes sostenían imágenes azules y blancas de la bandera que mostraban imágenes de personas asesinadas en las manifestaciones del mes pasado.

El malestar comenzó después de que el presidente Daniel Ortega aprobó recortes a las pensiones y la seguridad social. Cuatro policías, dos de ellos mujeres, fueron asesinados el miércoles tras la protesta antigubernamental en Managua, pero los funcionarios dijeron que el ataque no estaba relacionado con la marcha.

Ortega revocó sus planes de reformar el sistema de seguridad social, pero la medida no logró sofocar las protestas, en las que más de 40 personas fueron asesinadas según grupos de derechos humanos. También pidió un diálogo nacional pero las reuniones entre su gobierno y los manifestantes que debían ser mediadas por la Iglesia Católica aún no se han llevado a cabo.

Los manifestantes exigieron el miércoles la libertad de expresión e información y el fin de la violencia, además de pedir la dimisión del presidente Ortega.

Ha habido un creciente descontento con el presidente, que cumple su tercer mandato consecutivo en el cargo, la flexibilización de los límites presidenciales en 2014 se ha visto como una amenaza para la democracia y algunos de los que han estado protestando han acusado a Ortega y su esposa de tener tendencias dictatoriales.