Ha pasado más de un mes desde que Microsoft hizo una pausa en el lanzamiento de la actualización de Windows 10 de octubre de 2018 (versión 1809) debido a un molesto error que estaba borrando los datos del usuario. El gigante tecnológico de Redmond identificó y solucionó el problema en cuestión de días, pero se limitó a lanzar la actualización parcheada a una amplia audiencia con el fin de llevar a cabo una extensa validación interna y recopilar comentarios de la comunidad de Insider de Windows.

El martes, John Cable, director de administración de programas, servicio y entrega de Windows, dio la actualización.

Cable dijo que no ha habido más evidencia de pérdida de datos con la revisión actualizada. Como tal, Microsoft está reanudando el lanzamiento de la Actualización de octubre, haciéndolo disponible a través de los medios y para los usuarios que buscan actualizaciones manuales. Si se detecta que su dispositivo puede tener un problema con la actualización, como la compatibilidad de la aplicación, no se instalará hasta que se resuelva dicho problema.

La actualización de abril tuvo la velocidad de lanzamiento más rápida de la actualización de Windows 10, pero dados los problemas con la actualización de octubre, no es sorprendente que Microsoft esté tomando un enfoque medido en esta ocasión.