La artista bogotana María José Arjona ha estado ocupada contando botellas para una presentación que se inauguró el mes pasado en el Museo de Arte Moderno de Bogotá (Mambo).

Como la primera exposición individual del año para esta institución cultural, ‘Hay que saberse infinito’ de Arjona ha despertado a las audiencias que deambulan por un laberinto translúcido que consta de 4.000 botellas transparentes, de modo que cuando se tocan, una se genera una experiencia sonora.

Como un algoritmo de sonido, cada botella separada por 15 cm, la instalación de Arjona es a veces inquietante, obligando al público de la galería a salir de una zona de confort, incluso impactando a los transeúntes con el estridente movimiento del vidrio. Una hoja de plexiglás negra cubre una pila de botellas creando un extraño efecto visual cuando el agua comienza a reflejarse cubriendo al artista en colores vibrantes mientras se mueve horizontalmente por el piso.

Como parte de su actuación en Line of Life, Arjona choca con las botellas, creando un instrumento de sonido humano. La exposición que llena los tres pisos de Mambo también incluye fotografías, dibujos y las escrituras personales del artista. Durante tres meses, hasta el 26 de mayo, los visitantes tienen la oportunidad de explorar en el mismo espacio, en días diferentes, una experiencia de luz y sonido completamente diferente.

Arjona es una artista que lucha por un plano espiritual usando el cuerpo como instrumento para la exploración de belleza. Su exhibición de vidrio tubular es una referencia a la fisicalidad de la existencia humana. Nuestra necesidad de estar en comunicación constante con los demás. Relacionarse con lo cercano e infinito.

Se puede obtener más información sobre el Museo de Arte Moderno de Bogotá en su sitio web: http://www.mambogota.com