El Premio Nobel de la Paz de 2018 fue otorgado conjuntamente a Denis Mukwege y Nadia Murad por sus esfuerzos para poner fin al uso de la violencia sexual como arma de guerra y conflicto armado.

Nadia ha sido una ex esclava sexual de ISIS y ha sido un gran triunfo para ella liberarse de los terroristas y luchar por los derechos de las mujeres. Se sometió a una tortura tan inmensa por parte de sus captores en el sentido de que preferia que la mataran.

En su discurso de aceptación, dijo que está comprometiendo ‘el 100 por ciento del dinero’ a su organización, la Iniciativa de Nadia, que trabaja para ayudar a las mujeres y las minorías en Irak.

“Pienso en mi madre, que fue asesinada por ISIS, en los niños con quienes crecí, y en lo que debemos hacer para honrarlos, la persecución de las minorías debe terminar”.