Siete países sudamericanos han acordado medidas para proteger la cuenca del río Amazonas, en medio de la preocupación mundial por los incendios masivos en el bosque tropical más grande del mundo. Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú y Surinam firmaron un pacto, estableciendo una red de respuesta a desastres y monitoreo satelital.

En una cumbre en Colombia, también acordaron trabajar en la reforestación. Más de 80,000 incendios han estallado en la selva amazónica este año. Esta reunión vivirá como un mecanismo de coordinación para los presidentes que comparten este tesoro. – El Amazonas, dijo el presidente colombiano Iván Duque, quien fue el anfitrión de la cumbre en la ciudad de Leticia.

Mientras tanto, el presidente peruano Martín Vizcarra dijo: La buena voluntad por sí sola ya no es suficiente. Las siete naciones también acordaron hacer más esfuerzos en la educación y aumentar el papel de las comunidades indígenas.

Los países estuvieron representados en Leticia por presidentes, vicepresidentes y ministros. El presidente de extrema derecha, Jair Bolsonaro, participó en videoenlace porque se estaba preparando para la cirugía.

El Amazonas es una selva vital que ralentiza el ritmo del calentamiento global, y el 60% se encuentra en Brasil. El número de incendios entre enero y agosto de 2019 es el doble del mismo período del año pasado, según el Instituto Nacional de Investigación Espacial (Inpe) del país.

El presidente Bolsonaro ha recibido intensas críticas nacionales e internacionales por no proteger la región.

Los ambientalistas dicen que sus políticas han provocado un aumento de los incendios este año y que ha alentado a los ganaderos a limpiar vastas extensiones de la selva tropical desde su elección en octubre pasado. Bolivia también ha visto cómo los incendios se desatan en el bosque cerca de sus fronteras con Brasil y Paraguay.

Mientras tanto, el grupo líder de la industria de exportación de carne de Brasil y las empresas agrícolas se han unido a una campaña ambiental que pide el fin de la deforestación en tierras públicas en la Amazonía y exige acciones gubernamentales.

Varios minoristas internacionales han dicho que están suspendiendo las compras de cuero brasileño debido a los vínculos entre la ganadería y los incendios que devastan partes de la selva amazónica.