Científicos en Suecia piensan que la misteriosa presencia de elementos exóticos en el centro de la Vía Láctea no es un misterio, sino una ilusión óptica.

Los elementos no están realmente ahí, los astrónomos de la Universidad de Lund discuten en un nuevo artículo, publicado esta semana en el Astrophysical Journal.

El año pasado, los científicos informaron observaciones de altos niveles de escandio cerca del agujero negro en el centro de nuestra galaxia. Las emisiones de tres estrellas gigantes rojas revelaron las sorprendentes firmas espectrográficas de tres elementos exóticos, según el estudio original.

Pero cuando los científicos de Lund, en colaboración con investigadores de la UCLA, reexaminaron los datos espectrales, encontraron evidencia de un truco de magia cósmica.
Los datos relacionados con MUSE revelan depósitos de hidrógeno alrededor de las galaxias más antiguas.

Debido a que las estrellas gigantes rojas tienen temperaturas relativamente bajas, los electrones se comportan de manera diferente. En otras palabras, la firma espectral de escandio cambia dependiendo de su temperatura.

Estas estrellas rojas gigantes han consumido la mayor parte de su combustible de hidrógeno y sus temperaturas son, por lo tanto, solo la mitad del sol, dijo en un comunicado de prensa Brian Thorsbro, un estudiante de doctorado en astronomía de la Universidad de Lund.

Los astrónomos de Lund y UCLA están utilizando actualmente el Observatorio W. M. Keck, el telescopio más grande del mundo, ubicado en Hawai, para documentar los elementos de las estrellas en todo el centro de la Vía Láctea.

Nuestra colaboración en investigación es líder mundial en términos de mapeo sistemático de los elementos contenidos en el enorme cúmulo central de estrellas, el cúmulo de estrellas que rodea el agujero negro, dijo Nils Ryde, astrónomo de la Universidad de Lund.

Para identificar diferentes elementos, los científicos estudian los patrones espectrales de la luz infrarroja cercana, que incluye la radiación térmica. La luz del infrarrojo cercano penetra en el polvo, lo que permite a los científicos medirlo con precisión desde varios millones de años luz de distancia. Pero la luz del infrarrojo cercano también se ve afectada por la temperatura, que puede interferir con la capacidad de los científicos para medir con precisión las concentraciones elementales.

Antes de que los astrónomos puedan informar sobre la abundancia de escandio, los autores del nuevo estudio sostienen que los investigadores deben considerar explicaciones alternativas para las líneas espectrales inusuales.

“Argumentamos que las líneas fuertes son una propiedad del proceso de formación de líneas que actualmente escapa a los modelos teóricos precisos”, escribieron los investigadores en su artículo.