Google está en una situación difícil con Wear OS. Han pasado cuatro años y medio desde que el sistema operativo llegó como Android Wear, y aunque muchos fabricantes han intentado con sus dispositivos, el sistema operativo no ha logrado hacer mella en la categoría de relojes inteligentes. Apple continúa dominando el espacio, mientras que los principales competidores, Samsung y Fitbit, han optado por integrarse a sus sistemas operativos.

En febrero, Android Wear obtuvo una actualización modesta 2.0, y al mes siguiente, el sistema operativo obtuvo un cambio de marca completo. “Ahora somos Wear OS by Google, un sistema operativo wearables para todos”, dijo la compañía en ese momento. Incluso con todo ese movimiento durante el año pasado, Wear OS aún necesita una actualización. Según varias cuentas anteriores, la actualización 2.1, que está comenzando a implementarse para los usuarios, es un paso importante en esa dirección.

Esta última versión trae nuevos gestos de deslizamiento, priorizando notificaciones, configuraciones, Google Fit y Asistente. Esos dos últimos también están obteniendo algunas actualizaciones clave, lo que ayuda a que la salud de la compañía y las ofertas de IA estén al día con la competencia.

Si bien el juego del reloj inteligente a veces parece bastante estancado, es importante recordar que, cuando Android celebra su décimo aniversario, el sistema operativo del teléfono inteligente no fue exactamente un éxito alucinante. Mientras tanto, Apple, Fitbit y similares han demostrado que los relojes inteligentes tienen algo de poder de permanencia, y una vez más los analistas son optimistas sobre la categoría.

A principios de este mes, mientras tanto, Qualcomm reafirmó su compromiso con Wear OS al mostrar su arquitectura de chips, prometiendo una mayor duración de la batería. Parece que hay suficientes jugadores involucrados y esperanzados en Wear OS para mantenerlo funcionando, pero aún hay mucho trabajo por hacer si se va a romper la sombra inminente del Apple Watch.