Una nueva investigación sugiere que es posible tener demasiada biodiversidad. En pruebas de laboratorio, científicos en Suiza demostraron que los niveles elevados de biodiversidad pueden desestabilizar los ecosistemas bajo ciertas condiciones.

Comprensiblemente, la mayoría de las investigaciones sobre los efectos del cambio climático en la salud ecológica se han centrado en disminuir los niveles de biodiversidad medidos en todo el mundo. La evidencia sobre el tema es consistente. La mayoría de los ecosistemas albergan muy poca biodiversidad, no demasiado.

Pero los investigadores de la Universidad de Zurich y el Instituto Federal Suizo de Ciencia y Tecnología Acuáticas no estaban interesados ​​en la mayoría de los ecosistemas, o en ningún ecosistema real, en realidad. Querían entender mejor la relación entre la biodiversidad y la estabilidad ecológica.

En el laboratorio, el equipo de ecólogos creó modelos de ecosistemas en miniatura utilizando diferentes combinaciones de seis especies de ciliados. Los ciliados son pequeños protozoos que viven en cualquier lugar donde haya agua.

En los viales de muestra, los científicos mezclaron diferentes números y combinaciones de especies ciliadas. Luego, los investigadores expusieron los ecosistemas de modelos en miniatura a temperaturas entre 15 y 25 grados centígrados.

Diferentes modelos fueron expuestos a diferentes niveles de calentamiento para aproximarse al cambio climático.

Una tecnología especial algoritmo de computadora y video análisis permitió a los científicos a realizar un seguimiento de las diferentes especies y el cambio en los niveles de biomasa en cada vial.

Los experimentos produjeron resultados contradictorios. Los datos mostraron que la biodiversidad tiene un impacto positivo y negativo en la estabilidad del ecosistema.

La estabilidad ecológica es compleja y consta de varios componentes, dijo Frank Pennekamp, ​​un biólogo evolutivo de la Universidad de Zúrich, en un comunicado de prensa. El experimento muestra cómo la biodiversidad afecta a los componentes de estabilidad individual de diferentes maneras.

Los científicos identificaron una fuerte correlación entre la biodiversidad y la producción estable de biomasa. Cuanto mayor es el número de especies en un vial, menos fluctúa la producción de biomasa. Pero a medida que aumentaban las temperaturas, los científicos descubrieron que la biodiversidad ejercía una presión descendente sobre la producción de biomasa. Los protozoos en ecosistemas diversos y en calentamiento producen menos biomasa.

El nuevo estudio – publicado esta semana en la revista Nature – sugiere la biodiversidad, bajo ciertas circunstancias, de hecho, puede limitar la estabilidad de un ecosistema.
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Los resultados dejan claro que no basta con más especies para garantizar la estabilidad general de un ecosistema, dijo Florian Altermatt, profesor de ecología acuática en el Instituto Federal Suizo de Ciencias Acuáticas. Además de una diversidad de especies, las especies deben poder reaccionar a los cambios ambientales de diversas maneras.