El comité organizador de la candidatura conjunta de Argentina, Paraguay y Uruguay para la Copa Mundial de la FIFA 2030 ha dividido las 12 sedes de los partidos y ha anunciado planes para solicitar a la FIFA que seleccione los anfitriones para el torneo en 2020, dos años antes de lo previsto.

Hablando hoy en la Casa Rosada, el secretario deportivo Carlos Mac Allister, el organizador Fernando Marín y el presidente de la AFA Claudio “Chiqui” Tapia junto con sus homólogos uruguayos Fernando Cáceres, Eduado Abulafia y Wilmar Valdéz, los funcionarios señalaron que de los 12 lugares que el los organizadores están planeando su oferta, ocho estarían en Argentina y los cuatro restantes divididos en partes iguales entre Uruguay y Paraguay.

Las autoridades paraguayas estuvieron ausentes porque su vuelo fue redirigido a Córdoba.
Si bien el anfitrión de la Copa Mundial 2030 no ha sido designado, Marín dijo que “suponemos que la Copa del Mundo será nuestra. Esto no es simplemente nosotros diciendo lo que nos gustaría. Es casi seguro, dada la fuerza de la conmemoración de cien años desde el comienzo del fútbol mundial; esa tradición debe ser respetada por los competidores y cualquiera que quiera ser el anfitrión “.

La primer Copa Mundial fue organizada y ganada por Uruguay en 1930, convirtiendo la Copa del Mundo de 2030 en el centenario de lo que se ha convertido en un evento deportivo multimillonario.

Mac Allister notó que sentía que la Copa Mundial sería otorgada a Argentina, Paraguay y Uruguay porque “han pasado 100 años desde la primera Copa del Mundo, dos de los organizadores, Argentina y Uruguay, han sido campeones mundiales, y porque los tres actuales los presidentes, Mauricio Macri, Tabaré Vázquez y Horacio Cartes, han sido presidentes de club y han tenido éxito “, según la agencia Télam.

Las ciudades de los 12 lugares que propondrá el comité organizador no han sido nombradas pero Tapia señaló que la provincia de Santiago del Estero ya ha anunciado su interés en competir. Como tal, Marín señaló que “lo que sucede después de la Copa del Mundo es fundamental, y aprender de otros países para que no construyamos infraestructura obsoleta el día después de que finalice el torneo”.

En ese sentido, se considerarán las opciones que permitirán que la infraestructura se transforme en escuelas y universidades.