Funcionarios chilenos acusaron al Banco Mundial de tratar injustamente al país durante varios años.

Paul Romer, declaró que los indicadores para Chile podrían haber sido manipulados por razones políticas para mostrar un declive en las condiciones comerciales de Chile. El Banco Mundial ha ordenado una investigación.

En una entrevista concedida al diario chileno El Mercurio, el economista del Banco Mundial que había sido responsable del ranking, Augusto López-Claros, dijo que los cambios en la metodología se llevaron a cabo en un contexto transparente y abierto, negando cualquier sesgo político.

Actualmente, Chile ocupa el lugar 55 de 190 países en el ranking anual de competitividad Doing Business del Banco Mundial. Había sido el número 34 en 2014, el año en que la presidenta socialista, Michele Bachelet, asumió el cargo.

Lo que sucedió con las clasificaciones de competitividad del Banco Mundial es muy preocupante, dijo la presidenta Bachelet, cuyo mandato de cuatro años finaliza en marzo. Los rankings que las instituciones internacionales realizan deben ser confiables, ya que tienen un impacto en la inversión y el desarrollo de un país. Ella dijo, pidiendo una investigación formal.

Los rankings de Doing Business del Banco Mundial sopesan factores como la facilidad de iniciar un negocio, obtener crédito, pagar impuestos y obtener permisos de construcción.