El presidente de Brasil, Michel Temer, dijo esta semana que su administración ha sacado al país de la deuda y ha superado con éxito la brutal recesión económica de los últimos dos años.

Temer pronunció un discurso de una hora para conmemorar el segundo aniversario de su gobierno, que tomó el poder luego de que Dilma Rousseff fuera acusada y destituida debido a cargos controvertidos por corrupción.

“Somos responsables y estamos orgullosos de haber sacado al país de su peor recesión en la historia, por hacerse cargo de un gobierno en el que la tasa de inflación estaba por encima del 10% y volver a situarla en cerca del tres por ciento” declaró.

“Sacamos a Brasil de la deuda y lo pusimos nuevamente en el camino correcto”.

Como la economía más grande de América Latina, el crecimiento de Brasil se desaceleró en 2013 y entró en recesión a mediados de 2014, principalmente debido a la crisis política que resultó en la destitución de Rousseff.

La economía comenzó a recuperarse y oficialmente salió de la recesión con una tasa de crecimiento anual del uno por ciento en 2017. En las perspectivas económicas del Fondo Monetario Internacional publicadas en abril, dijo que se espera que el crecimiento económico de Brasil alcance el 2.3% este año, más que la mayoría pronósticos.

Sin embargo, la tasa de desempleo sigue siendo alta este año, llegando al 13.1% en el período enero-marzo, 1.3 puntos porcentuales más que en el trimestre anterior.