La administración de María Eugenia Vidal ha convocado a los principales sindicatos de docentes de la provincia de Buenos Aires a la mesa de negociaciones, para llegar a un acuerdo salarial para el año, luego de que un tribunal de La Plata obligara legalmente a su gobierno a hacerlo. El Tribunal determinó que, dada la “crisis económica que atraviesa el país” y los efectos tangibles “que tendrá en los salarios de los trabajadores”, “es necesario mantener activas las negociaciones”.

La reunión tendrá lugar el 23 de julio a las 3 p.m., y tiene como objetivo desactivar la huelga convocada por los principales sindicatos de docentes para el 30 del mismo mes, día en que los niños volverán a clases después del receso invernal que oficialmente comenzó hoy Los maestros de las escuelas públicas provinciales han realizado ocho huelgas este año hasta el momento.

La última vez que los dos campamentos se encontraron fue el 20 de abril. En aquel entonces, la administración de Vidal ofreció un aumento del 10 por ciento durante los primeros seis meses del año más $ 3.000 para aquellos que no se perdieron la clases, y la promesa de negociar otra alza en julio, tomando en cuenta las previsiones económicas para la segunda mitad del año.

Los docentes rechazaron la oferta, exigiendo en su lugar un aumento anual del 25 por ciento que incluyera la llamada cláusula “desencadenante”, que honraría su nombre si la tasa de inflación del año superase esa suma.

Considerando que esta demanda se realizó antes de que el país comenzara a atravesar la turbulencia económica en la que actualmente se encuentra inmersa y que las expectativas inflacionarias hayan aumentado de manera sustancial, es probable que sus nuevas demandas sean más altas.

Para mitigar el impacto de la inflación del primer semestre en los salarios, la administración de Vidal hasta ahora ha implementado unilateralmente un aumento del 10 por ciento, en cuotas, de los sueldos de los 300,000 maestros de escuelas públicas de la provincia.