La mujer que adhirió una serie de bengalas en el estómago de su hija de seis años para ingresarlas ilegalmente en el estadio de River Plate, en el contexto de la fallida final de la Copa Libertadores, se declaró culpable en un juicio abreviado y aceptó una pena de dos años.

Esto significa que la mujer no irá a prisión, ya que los delincuentes que reciben una sentencia de tres o menos años de prisión en Argentina, son elegibles para libertad condicional.

Además de los antecedentes penales, la mujer tendrá que someterse a un tratamiento psicológico, realizar 48 horas de servicio comunitario y, a partir de ese momento, no podrá llevar a su hijo a “eventos deportivos masivos”.

Luego de que surgieran acusaciones de que la mujer estaba conectada con el grupo de barra brava de River Plate, organizaciones que operan en clubes de fútbol que se benefician de negocios ilegales adyacentes a los clubes, como la reventa ilegal de boletos, así como otras áreas como el narcotráfico, se llama “Los Borrachos del Tablón”, Broitman emitió un comunicado a la prensa asegurándoles que este no era el caso.

El lunes, la policía allanó la casa de la mujer para ver si tenía otros artefactos explosivos.
“Son una familia de clase media baja, sin antecedentes penales”, dijo Broitman. “Les gusta el fútbol y son fieles seguidores del River, pero no están asociados con los Borrachos del Tablon”, agregó Broitman.

En cualquier caso, la jueza María Julia Correa todavía está en proceso de confirmar si esta acción pudo poner en riesgo la vida de su hijo. El niño vive actualmente con su padre y tres hermanos.