“La economía de Argentina volverá a crecer en 2019”, dijo el miércoles el presidente Mauricio Macri, luego de un año marcado por una inflación mayor a la esperada y una corrida en la moneda que muchos economistas anticipan conducirán a una recesión.

La turbulencia llevó a Argentina a recurrir al Fondo Monetario Internacional (FMI) por un acuerdo de financiamiento por valor de 50.000 millones de dólares, y Macri dijo que el gobierno aún sopesaba varias opciones para impulsar los ingresos y reducir el gasto para cumplir con los objetivos de déficit fiscal delineados en el acuerdo.

“Claramente, los niveles de crecimiento de los que venimos van a disminuir”, dijo Macri en una conferencia de prensa en la residencia presidencial de Olivos. “Habrá algunos meses en los que los pasos que hemos dado deben madurar, pero volveremos a crecer el próximo año”.

El año pasado, un crecimiento del 2,9% ayudó a elevar la coalición favorable al mercado de Macri a la victoria en las elecciones legislativas de octubre. La economía se ha desacelerado este año debido a una caída en la producción agrícola después de una sequía severa y la crisis monetaria desencadenada por una venta masiva en los activos de los mercados emergentes combinada con dudas sobre la capacidad del gobierno para reducir la inflación.

El FMI espera que la economía de Argentina se reduzca en el segundo y tercer trimestres de 2018. Como parte del acuerdo, Argentina acordó recortar el déficit primario a 1.3% del PIB, por debajo de su objetivo anterior de 2.2%.

El Fondo dijo que Argentina podría mejorar sus finanzas al retrasar la implementación de una reforma tributaria y modificar un plan para reducir los impuestos a la exportación de soja. Los funcionarios del gobierno han dicho que considerarían lo primero, pero que Macri ha descartado lo último.

El miércoles, Macri no respondió directamente a las preguntas sobre si el gobierno estaba considerando esas dos medidas, diciendo que creía que el impuesto a la exportación “no era inteligente”, pero que había “una serie de propuestas” discutidas entre el gobierno federal y los legisladores y gobernadores provinciales.

“Hemos hecho una lista de alternativas, que tiene una columna para el gasto y otra para los ingresos, y esa es la discusión que acaba de comenzar con varias personas involucradas”, dijo Macri.

Agregó que la creciente producción de hidrocarburos en la lutita Vaca Muerta le permitiría a Argentina convertirse en un exportador neto de gas natural en tres años, y que en cuatro o cinco años podría exportar 500,000 barriles de petróleo por día.