El Sínodo argentino anunció ayer que entregará al juez federal Sergio Torres documentación que contiene información sobre 127 bautismos realizados entre 1975 y 1984 en la capilla de la Escuela Mecánica de la Armada (comúnmente conocida como ESMA), el mayor centro clandestino de detención durante el último dictadura.

El juez solicitó los documentos después de que surgieron recientemente las noticias sobre su hallazgo, y tiene como objetivo establecer un mecanismo para poner esa información a disposición del público.

“Tenemos la firme convicción de que la Iglesia debe aumentar sus esfuerzos para contribuir al camino hacia la memoria, la verdad y la justicia en todas las áreas, especialmente teniendo en cuenta la gravedad de los crímenes contra la humanidad perpetrados durante el período de terrorismo de Estado entre 1976 y 1983 “, Dice un pasaje del comunicado de prensa emitido por el Sínodo.

La Iglesia Católica, especialmente sus líderes, han sido criticados por su silencio y complicidad con respecto a las atrocidades que se estaban cometiendo en el país en ese momento. Además, ciertos clérigos tenían una relación cercana con los líderes de la Junta militar.

Por ejemplo, se dice que el Embajador del Vaticano en Buenos Aires, Monseñor Pio Laghi, jugó regularmente al tenis con el almirante Emilio Massera, uno de los líderes militares más brutales de la época.

Además, un capellán de la Policía de la Provincia de Buenos Aires durante la dictadura, Cristian Von Wernich, fue declarado culpable de crímenes de lesa humanidad en 2007. Tras el testimonio de numerosos testigos que confirmaron su participación en crímenes cometidos en diferentes centros de detención clandestinos, fue declarado culpable de 34 cargos de secuestro, 31 de tortura y siete homicidios.

El comunicado continúa señalando que “estos documentos pueden estar al alcance de prestigiosas organizaciones de derechos humanos, así como de investigadores provenientes de diversos campos académicos”.

Se estima que más de 5.000 personas estuvieron recluidas en la ESMA en algún momento de la dictadura. Solo alrededor de 500 salieron vivos. Un centro de maternidad clandestino estuvo en funcionamiento durante ese período, dada la gran cantidad de mujeres que dieron a luz en cautiverio.

Las Abuelas de Plaza de Mayo estiman que más de 500 niños fueron entregados o vendidos a los aliados de la dictadura. Hasta el momento, han encontrado 127 de ellos. Para continuar esforzándose por encontrar a estos niños, crearon un Banco Nacional de Datos Genéticos con el fin de identificarlos utilizando el ADN de los parientes de sus padres.

La complicidad de la Iglesia en los abusos cometidos por la dictadura de 1973-1986 fue reconocida por primera vez por el poder judicial argentino en febrero de 2013 durante el juicio de los represores militares. “Seguramente los miembros del pueblo de Dios, así como toda la sociedad argentina, esperan de una institución tan significativa como la Iglesia una actitud más clara de rechazo” hacia los abusos de los derechos humanos cometidos durante la dictadura.

Estas palabras fueron pronunciadas por los jueces del tribunal que juzgaron, entre otros, al represor fallecido Luciano Benjamín Menéndez (en uno de los varios casos en su contra).